Martes, 28 de marzo de 2006
La naturaleza nos da nervios para conductas en semilla,
también la tierra fértil como empolvado objetivo;
conformamos así la elegancia de una siembra.
Pero viene el hijo, del fondo de la tierra,
señorial, con su pregunta grave de aguas turbulentas.
Y la respuesta emerge inútil, como viejos senos y seca tierra;
a través de un suicidio sexual: en un resuello de carne.
Por: Miguel Alejo | Poesía | Comentarios (1) | Referencias (0)
Pamela | 29-03-2006 03:56:57
Principios, Primavera
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com